Humbria: La contaduría pública ha alentado mi vocación de servicio

Imagen: Álbum personal 

“Promover el liberalismo es la mejor política social”

Marlly Araujo/ECS.-

Del mundo de la contabilidad trujillana surge una mente económica y política que se hace espacio entre las tertulias políticas valeranas de la actualidad. El licenciado Luis Umbriaa sus 31 años es un férreo seguidor del fallecido economista Milton Friedman y no duda en polemizar sobre el rumbo liberal que considera debe llevar la Venezuela postchavista.

Los vecinos de Plata III, Valera,  reconocen a Luis Daniel Umbria con familiaridad. Con su paso mesurado, este hombre de estatura baja, se caracteriza por su tez blanca y cabellera negra siempre peinada con formalidad; todo como expresión de discreción y respeto a la familia que formó con su pareja hace diez años. Su conocida humildad expone un profundo compromiso con el prójimo, así lo atestigua la comunidad que lo vio crecer y en la que ahora se desenvuelve su hijo de cinco años.

Con su discreción ha dado pasos a la apertura. en la actualidad  tiene bajo su cargo la formación de cuadros del partido Vente Venezuela en todo el estado Trujillo. Además de la política, Umbría dedica sus domingos a la producción de su programa “Exprésate”, el cual transmite a través de la emisora RDS 91.1FM. Allí el contador público egresado de la Universidad de Los Andes (ULA) Núcleo Trujillo, educa a las audiencias con sus opiniones sobre economía y su estado en el país.

Sentado desde la blanca comodidad de su sala materna, sobre un sofá sencillo y con las puertas abiertas para el viento, nos adentra con melancolía a su pasado. “Desde niño tuve interés por todo lo que tiene que ver con la economía, todo el estudio de lo que tiene que ver con la sociedad, el mercado, la producción de bienes, el intercambio en general siempre me llamó mucho la atención. Especialmente me gustaba leer sobre sobre la rama de las finanzas, por eso cuando salí del bachillerato y supe que iba a la universidad, ya sabía que quería estudiar economía o contaduría pública”.

Una de las personas que más dice admirar es Milton Friedman y considera que su libro “Libre para elegir” (publicado junto su esposa Rose en 1980) cambió su visión del mundo al dar respuestas “a todo este entorno desastroso”, asegura. La visión de emprendimiento y superación lo ha sido todo para él, como lo expone su historia personal.

Al servicio

Se crió y sigue en Plata III acompañando, siempre que puede, en su casa materna, sitio donde  creció con su hermana, abuelo y una abnegada madre soltera. “Mi padre (panameño que huyó de Noriega) nos conoció como hasta los dos años, él nos abandonó… Por eso siempre me crié con mamá, ella siempre ha sido trabajadora social, ahora es jubilada, trabajó en un liceo y en el antiguo Ministerio de Transporte y Comunicación. Siempre sirvió al público sin esperar mayor cosa, por su puesto”.

Ella pudo costearle estudios en el colegio privado Monseñor Mejía y se volvió contador en el año 2013. Cuenta que nunca sobresaturó de materias los semestres, dice que siempre cursaba de tres a cuatro materias y así tener  tiempo libre para trabajar.  “Durante toda esa etapa siempre trabajé.  Mi vida no fue como la de un universitario cualquiera, necesitaba trabajar y estuve como auxiliar contable en dos oficinas contables, trabajé unos meses en Makro, en un local de comida rápida y fui taxista; en fin, durante mi etapa en la universidad tuve como seis trabajos, más o menos”, dice con satisfacción.

Ahora trabaja en el ámbito público, mas lo ve como respuesta a los valores inculcados en casa: “mi madre me creó siendo soltera y siempre sintió la necesidad de poder ayudar a los demás, sin esperar a cambio, sino solo satisfacción espiritual de saber que se hace el bien”.

Su brújula moral, impoluta como la limpieza de su casa, está guiada por la certeza de lo que considera las claves para el desarrollo de Venezuela: El liberalismo económico. Uno que ocupa muchos de sus ratos libres “me fascina mucho leer artículos y ver conferencias de economía, esos son mis pasatiempos”.

Libertad o nada

Su parsimonia acaba por dar pasos a la formalidad cuando se le pregunta por la economía y su discurso, muy divergente con los tradicionales, sobre política. Sus ojos, en apariencia semicerrados, toman brillo al hablar sobre lo que pregona. “Creo que me pasó lo que le pasa a mucha gente en Venezuela” cuenta, “siempre tuve ideas liberales, pero no sabía que estas eran principios de una doctrina”.

Cuenta que las universidades son desiertos para aprender sobre liberalismo, tema del que ahondó al graduarse. “En la universidad pública en Venezuela todo es de izquierda” dice contumaz. “Los movimientos estudiantiles, todos son de izquierda, unos son más radicales que otros. Unos son comunistas, otros son socialdemócratas, pero todos son colectivistas, incluyendo los que son de oposición al chavismo”.

Sin embargo, la educación superior le dio la posibilidad de indagar en escuelas económicas como la monetarista (encabezada por Friedman), una que complementa con propuestas de la escuela austriaca (reconocida por economistas como Menger, Mises, Hayek, entre otros…), pero sin encasillarse en alguna en particular. “Recuerdo a un profesor que hablaba mucho de la inflación estructural, y, de hecho, me convenció que la inflación era un problema estructural, pero hoy lo veo en retrospectiva y me causa risa todo eso”.

Aconseja, como en cada aparición en medios, a los jóvenes liberales que entran en política para que marquen la diferencia, “no se metan para vivir de ella, ustedes están para dar una batalla de ideas…si no se vuelven unos parásitos más para la corporación política”. A propósito de esto, el comentarista se ve escéptico con propuestas como la ordoliberal, una que solo ve posible en “países con un capital ya construido… en cambio nosotros (Venezuela) llegamos a niveles de hace cincuenta años. Debemos ir a un modelo liberal de lo más puro para despegar rápido, con un Estado lo menos interventor posible, los jóvenes deben tener eso claro”.

Ve favorable la eliminación del Banco Central, privatizar toda la industria petrolera, zonas turísticas, servicios públicos, “por ejemplo, Corpoelec puede volverse seis o siete empresas subastadas para evitar monopolios, una en Los Andes, otra en Oriente, etc.” Muestra como paradigmático al ahora amenazado (por China) Hong Kong, ya que observa con preocupación el futuro de Venezuela. “Si vuelve un gobierno socialdemócrata, sea en transición o en el siguiente gobierno electo, todo apunta a que será un atraso más para el país, van pasar años para que nos demos cuenta del error que estaríamos cometiendo por esas ideas mediocres”.

En medio de un café y antes de culminar, Umbria dice que si se quiere ver el bien “debes ser quien dé el ejemplo”, y por ello dice estar dispuesto a defender las ideas de la libertad en todo campo, hasta en el servicio público –alentado por su experiencia como contador público, asegura- “cuando se dé la oportunidad”. Sentencia estar seguro de que “promover el liberalismo es la mejor política social”, afirma sonriente.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.